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jueves, 25 de octubre de 2007

R.E.M - Automatic For The People

R.E.M, Rapid Eye Movement, en inglés, donde ocurren los ensueños más profundos en castellano, elegido el nombre aleatoriamente mediante un diccionario. Formado en Georgia, en Estados Unidos y liderado por Michael Stipe, el de la máscara pintada de color azul como si de batman se tratara.



Automatic for the people es, probablemente, el mejor disco de REM junto con Murmur. Ambos discos están en mi posesión y los guardo como oro en paño. De contenidos folk, country, rock, pop y pop clásico, este disco es el más completo de su discografía, y atención, porque probablemente sean de los más influyentes y de mayor calidad de la historia de la música, y no son una barbaridad estas letras escritas. Los, sobre todo, populares temas "Drive", "The Sidewinder Sleeps Tonite", "Everybody Hurts", "Nightswimming", e incluso, "Man on the Moon" y "Find the river", son obras maestras puras, llenas de sentimiento, como la canción al piano de Nightswimming y llenas de garra y emoción, como Everybody Hurts.

Es un disco que debe escucharse de principio a fin, entenderlo, aunque por sí solo ya se explica bien y disfrutarlo. Sería demasiado irónico que unas cuantas líneas de esta crítica pudiesen explicar mejor que la propia escucha del disco. No es mítico simplemente el disco, es mítico el grupo (desde el año 80), sus canciones, su puesta en el escenario, sus instrumentos (mandolinas, banjos...) su personalidad, que es única.

Si tienen la oportunidad, crómprense el disco, porque será una reliquia en vuestra discografía.

Everybody hurts


Comentado por Isaac.

Un saludo a todos.

lunes, 8 de octubre de 2007

Tommy Emmanuel - Live One

Una guitarra acústica es muy diferente a una guitarra eléctrica. Requiere de mayor cuidado, la madera, como materia viva que es, sufre. Sufre con el calor, con el frío, con la humedad...y si bien es cierto que también sucede con la guitarra eléctrica, que necesita también muchos cuidados, los cuidados de la acústica son próximos a lo superlativo. Ni que decir la dificultad que entraña el manejo con cierta naturalidad de las guitarras acústicas, muy lejana al de una eléctrica.

Seguramente, sino fijo, soy más apasionado de este instrumento de cuerdas de acero que el de la propia, también de acero, electrificada. El sentimiento es distinto: la dulzura, expresión y dificultad son únicas en la técnica del Finger Style (uso de los dedos de la mano derecha) y Finger Picking (uso de púa y dedos de la mano derecha) al cual dedico cierto tiempo de mi vida en su aprendizaje.

Y Tommy Emmanuel es mi ídolo acústico. Simpático, charlatán y natural son alguna de sus reseñas en el escenario. Todavía tengo en mis retinas el concierto de Saint Louis, en Missouri, con la sorprendente puesta en escena de gracias que no hacían más que divertir al espectador. Esto es sólo un detalle ínfimo de lo que un artista puede llegar a realizar en un escenario, porque sus guitarras Maton Australianas son la crema de sus actuaciones.



Y es en Live One, un concierto de Abril de 2001 en Melbourne, Australia (él es Australiano), donde se pueden escuchar sus mejores temas y, probablemente, una de sus mejores actuaciones. Este mismo año lo tuvimos aquí, en Barcelona. Un disco repleto de canciones, 28 en total, en las que todas dicen algo, tienen su significado: unas te emocionan y otras obligan a moverte. De todas ellas puedo nombrar el Borsalino, fingerpicking del bueno, Mona Lisa o Mombasa; pero me quedo con Angelina, Those Who Wait, That's the Spirit y Michelle. También la adaptación de Saltwater de Julia Lennon y las archiconocidas Classical Gas de Mason Williams y Guitar Boogie. Con Initiation sobrepasa el límite de lo que se puede llegar a hacer con una acústica. Con la tapa de su dreadnought demacrada, con el tap del delay al mínimo y con sus manos, Tommy se inventa un nuevo instrumento.

Realmente sería estúpido por mi parte poder encontrar el significado de sus canciones. Se que Mombasa (de las que más me gustan) fue compuesta con motivo de la pobreza, hambruna y sequía de las zonas del tercer mundo, y poco más...aunque no es necesario encontrar un motivo del porqué Tommy Emmanuel escribió sus canciones: basta con escucharlas, el significado se lo pones tú.

Angelina.


Un saludo a todos.

Comentado por Isaac.

jueves, 4 de octubre de 2007

Death cab for cutie-Transatlanticism

Desconozco los motivos por los cuales mi primera crítica va dirigida al grupo encabezado por Ben Gibbard, quiero pensar que es de esos discos que te maravillan( en mi caso) desde la primera escucha, escucha que realice por primera vez en el 2003 después de un dia apático, por que no decirlo, un poco tristón, en el que uno sale de tabajar, pasa por el quiosko de turno , se compra su revista musical preferida y descubre posteriormente uno de los discos del año, que a lo postre lo fue y que le valió al grupo el paso a una multinacional ( aunque eso es lo de menos ).



"Transatlanticism" es un disco que nos conduce por un océano cargado de pesadumbre existencialista, intimista, melancólica, donde se refleja pieza a pieza la complejidad de las relaciones interpersonales, la dificultad de las relaciones a distancia, el egoismo que adolece el ser humano en todos las facetas de la vida. Desde el primer momento, Death cab for cutie nos muestran esa faceta con " The new year ", la primera de las canciones de este océano que parece no tener fin, al decir " so this is the new year and and i don´t feel any different", pos la verdad yo tampoco, pense , para continuar con " lightness " y " Title and registration" verdadero temazo y joya oculta del disco, una de esas canciones, como todo el disco que nos hace afirmar un avez mas que la sencillez elevada a la enésima potencia, en música es la fórmula perfecta.



El disco continua con la maravillosa " Expo '86 " y " The sound of Settling ", para hacer su primera parada con " Tiny Vessels", " Transatlanticism" y " Passenger Seat ", donde el grupo vulve a mostrarnos su faceta mas intima, donde los teclados cobran mas protagonismo, creando una atmósfera donde segundo a segundo la niebla se va haciendo mas espesa y el trayecto parece no tener fin, para posteriormente dar un nuevo zarpazo con " Death of an Interior Decorator", " We looked like Giants " y " A Lack of Color ", tierra a la vista.


Ben Gibbard se levanta a las 8:00 a.m todos los dias para componer ( no se lo que hara cuando va de juerga, si es que va), pero con discos como este "transatlanticism" el madrugón merece y mucho la pena, por mi como si no duerme, lo importante es que en el 2003 habia una razón que ya me hacia sentir diferente con respecto al año anterior, la escucha de un disco con tantas sensaciones encontradas como este.Un servidor ya lo tiene en su biblioteca musical, apartado y bien guardado, como el que guarda una joya con mucho recelo, para mi imprescindible. Escuchen y juzguen.

Title and registration.


Comentado por Iván.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Live - Throwing Copper

Seguramente Live es uno de esos grupos que no suelen conocerse si no son recomendados o si no es descubierto por casualidad. A mí me sucedió lo primero, allá en los tiempos de Instituto, por Alejandro, al que desde aquí saludo y agradezco que me hubiera dado la gran oportunidad de conocer a estos fenómenos del rock americano.

Live es un grupo norteamericano que edita su primer título a finales de los años 80, con The Death of a Dictionary y dos años después, ya en los noventa, Mental Jewelry, que podría haber sido perfectamente candidato para formar parte de esta crítica. Sin embargo, además de ser Throwing Copper un disco de lo más completo, es el álbum que catapultó a la fama a Live con más de ocho millones de discos vendidos. Fue en el año 1994, y desde que conocí a Live, a finales de los 90, quería impaciente que éste álbum formara parte de mi discografía. Y por fin lo es, junto con Secret Shamadi que también poseo. Me queda la asignatura pendiente de conseguir, al menos, Menta Jewelry y The Distance to Here, que supongo no será excesivamente tarde.



El disco comienza muy suave, con The Dam At Otter Creek de ritmo inicial lento y desgarradoras guitarras mezcladas con efectos de voz del actor principal Ed Kowalczyk. No es menos la canción que precede, Selling The Drama, canción estereotipo de Live y que, además, son de las más famosas del grupo, junto con las grandes baladas de I Alone y Lightning Crashes con demoledores finales.

All Over You y Stage son claros ejemplos de que no todo se basa en el empleo de acordes bien empastados para formar música; también saben hacer buenos riff's de guitarras y bajo.

Cuando escuché por primera vez la canción de mayor duración, Pillar of Davidson, y sin llegar tan siquiera al minuto de canción, pensé que era la peor de todas en el disco. Sin embargo cometí el error de no saber escucharla en condiciones y, por supuesto, de principio a fin. Resulta que ahora es, probablemente, la canción que más me guste del disco. El bajo que hace de acompañamiento, la melodía de la voz que hace la canción, la pegada de la batería, que maquilla el resultado y la inserción de las guitarras en puntos necesarios y estribillo, hacen de la canción la puntilla magistral del disco, que a mi juicio, todo el mundo debe darle la oportunidad de introducirse en el lector de cd's de sus mini-cadenas.

Catorce son las canciones del disco. Catorce canciones para no aburrirse y descubrir a Live, un grupo ejemplar del rock alternativo y grunge.

I alone


Un saludo a todos.

Comentado por Isaac.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Led Zeppelin

Si no existiese Metallica y su mejor disco, Master of puppets, entonces tendría claro que mi disco favorito sería, sin dudas, el primero de Led Zeppelin, cuyo título es el mismo que lleva el grupo.



Un disco de sutilezas rockeras, melódico-bluseras y folk claramente de movimientos británicos (es una banda que nace en Londres), con la fuerza de la les paul de mi guitarrista (además de James Hetfield) preferido Jimmy Page y la voz tan peculiar, aguda y descomunal de Robert Plant de tintes americanos (algunos lo comparan con la voz de la mítica Janis Joplin) hacen de él uno de los mejores discos de la historia del rock.

Un disco grabado en 30 horas de estudio, con riffs que quedan grabados para la posteridad, y la foto del Zeppelin en llamas tiene que estar entre la estantería de los maníacos compra-discos.

Si el disco empieza con un Good Times Bad Times, canción tipo del rock clásico, éste mejora con, también, una de mis canciones favoritas, Babe I'm Gonna Leave You, un tema de Anne Bredon, una cantante folk de los 50 ya versionada por Joan Baez, y magistralmente de nuevo versionada por los Zeppelin.

You Shook Me, canción blusera y Dazed And Confused con el riff pegadizo de Page, que posteriormente Black Sabbath intentó calcar en su Paranoid, llegan al punto culminante del disco.

Con Black Mountain Side muestran los puntos de folk que invaden el disco con la percusión de la tabla indú en un tema instrumental. Simplemente brutal.

Communication Breakdown, la canción más rockera del disco. Rápido y sencillo. Muchas veces las cosas sencillas hacen grande una canción. Este es un claro ejemplo de esto.

Pero si con estas canciones que escuchas no quedas feliz, How Many More Times, que abarca el 15% del disco con sus más de ocho minutos de tema y una mezcla de todo: riff sencillo, blusero y efectivo. Una canción que solían incluir en sus actuaciones con ciertas variaciones. La culminación del disco plasmado en una canción.

Por ser uno de mis mejores discos que guardo con mucho cariño (mis amigos David, Pablo y Adrián me lo regalaron) y por ser el único disco que siempre llevo en el mp3 (nunca me aburre), creo que es el disco merecido para formar parte de la primera crítica del blog.

Nunca os olvidéis del grupo que empezó a dar forma al rock (heavy en algunos casos) y blues de muchos de los grupos de la historia actual y mítica del globo. Se llaman Led Zeppelin y, quizás, sean los más grandes. El problema es que The Beatles, Rolling Stones y Bob Dylan nacieron; sino, probablemente hubiesen sido los más grandes. Así de simple.

Babe I'm Gonna Leave You


Un saludo a todos.

Comentado por Isaac.

martes, 11 de septiembre de 2007

Smashing Pumpkins - Zeitgeist

Por aquello de retomar viejos tiempos, aunque no tanto, de la etapa de los Smashing con uno de mis discos preferidos que no es otro que "Mellon Collie and the infinite sadness", me gustaría comenzar con la crítica de este disco, Zeitgeist, lanzado en el mes de Julio de este mismo año 2007.

Tras la separación y el disco fracasado de Billy Corgan, cantante y guitarrista del grupo, decide volver a juntar el grupo para volver a los comienzos que hicieron grande a esta banda de rock alternativo. Las críticas negativas que he leído hacia este disco son de las cosas más sorprendentes que me he encontrado alrededor de un disco que considero más que aceptable tras la vuelta de los smashing. Quizás estos críticos, muchas veces comedidos, pensaban que el nuevo disco se haría paralelo al mítico "Adore", "Mellon Collie", y apurando, los "Machina" en cuanto a calidad de los mismos. Y te ríes, porque te das cuenta hasta que punto pueden ser tan significantes las críticas a la hora de juzgar un álbum.


Miras la portada y ya ves la influencia de los Smashing durante su larga carrera: la protesta. La estatua de la libertad hundiéndose es una simple muestra de sus influencias. Pero comienzas a escuchar el disco, sin pasar más del minuto de canción, y ya recuerdas que son ellos, que han regresado, que vuelven no sólo como lo dejaron, sino desde sus raíces. Billy Corgan se muestra tal y como es, con su voz desgarradora y su guitarra próxima al progresivo metalero sin llegar a ser lo último.

Comenzando con "Doomsday Clock" y la batería de Jimmy Chamberlain con fuerza y potencia, pasando por "Tarantula”, su primer sencillo (aunque no precisamente la canción que más me gusta), y “(Come On) Let’s Go” y “For God and Country”, dos de mis temas preferidos del disco. El intento disimulado de aquellas baladas míticas del Mellon Collie, sobre todo “That’s the Way (My Love Is)” que hubiese encajado perfectamente en aquel mítico disco, y “Neverlost” también se hacen notar en su regreso.

Sencillamente una de las mejores maneras de aparecer de nuevo en un panorama musical tristemente perjudicado por aquellos que pretenden "vendernos" el cuento de la piratería fracasada; y lo que es más meritorio todavía, después de aparecer durante una separación de la banda, y de esta manera, para mí, tan espectacular, merece la primera crítica de este blog.

That’s the Way (My Love Is)


Un saludo a todos.

Comentado por Isaac.